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Blog de divulgación técnica, científica e histórica sobre la producción de papel moneda
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El europio y la fluorescencia UV
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Química en los billetes bancarios
Fuente: https://burjcdigital.urjc.es/items/d0f7c17f-7900-48d0-a0de-cd6da3ae1021
Fecha de publicación: 5/10/2020
INTRODUCCIÓN
Los billetes, esas pequeñas piezas de papel moneda que nos acompañan doblados en nuestros bolsillos y carteras, normalmente de manera efímera. Compañeros de viaje que dejamos olvidados en abrigos y que al año siguiente, al reencontrarnos con ellos accidentalmente, nos arrancan una sonrisa. Trozos de papel de todos los colores, capaces de hablar en todos los idiomas del mundo y que guardan cada uno, una pequeña historia dentro. Piezas de coleccionista que en secreto son pequeños laboratorios en sí mismo, guardando clases magistrales de Química, Biología, Física, Arte, Historia de la Ciencia, etc. En el presente manuscrito se hará una recopilación de los detalles más característicos de los billetes en los que está presente la Química; centrándonos, posteriormente, en detalles impresos en los billetes mundiales, en relación con grandes científicos que han protagonizado estas pequeñas obras de arte.
¡TENGO VIDA!
Los billetes por tener, tienen literalmente vida propia, tal y como el artista estadounidense Ken Rinaldo expuso recientemente su obra Borderless Bacteria/Colonialist Cash en el Laboratorio de Arte de Berlín.[1] En dicha exposición se mostró la vida que existe sobre los trozos de papel moneda que se manejan a diario. Las obras consisten en placas petri con agar, para solidificar el medio, y en su interior los billetes como superficie de cultivo (véase Figura 1). Hasta 3.000 tipos de microbios puede llegar a albergar un billete, la mayoría de ellos provenientes de la piel, la boca y la vagina humanas.[2]
¡ENSÉÑAME LA PASTA!
Esta proliferación de vida se debe a la propia composición orgánica de la base de los billetes,[3] que están hechos generalmente de papel de algodón. Generalmente, el algodón es usado en su forma transgénica, mezclándose con lino u otro tipo de fibras para aumentar su vida útil. En China en el año 118 a.C., durante la dinastía Han, aparecieron los primeros pagarés hechos de pieles curtidas de los gamos sagrados que moraban en el Palacio Real. Pero los primeros billetes con base de papel, que también tienen sus orígenes en China, no aparecieron hasta la Dinastía Tang (618-907 d.C.). Comenzando a ser usados en los recibos de depósitos de los comerciantes, para evitar desplazar gran cantidad de monedas de cobre en sus viajes y grandes transacciones comerciales. Los primeros billetes (véase Figura 2) estaban fabricados en papel elaborado a partir de la corteza de la morera del papel o mora turca (Broussonetia papyrifera). Curiosamente, esta planta en francés recibe el nombre de le mûrier d’Espagne. El uso de las pastas de papel para la elaboración del dinero fue evolucionando con la sociedad.[5] Actualmente están hechos de mezcla de fibras naturales, como lino y algodón, por lo que estrictamente no están elaborados de pasta de papel, sino de tela. Para los billetes de euro, la Unión Europea permite el uso de algodón transgénico,[6] conllevando un descenso de uso de plaguicidas a nivel mundial (pero supone un daño económico, ya que todo este material es importado, al no permitirse la plantación de algodón transgénico en la Unión Europea…).
¡LLAMEN A SEGURIDAD!
Figura 12. Billete de 50 euros bajo radiación ultravioleta, donde se aprecia el rojo, verde y anaranjado, fruto de los complejos de europio, terbio y mezcla de ambos, respectivamente
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Los superdólares explicados
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=uwXYI-ABsUw
Véase más información en:
https://seguridaddocumental.blogspot.com/2023/06/el-superdolar.html
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Test para evaluar la performance del billete
Las pruebas de laboratorio simulan años de circulación intensa en apenas unos días o semanas. Estas son las principales evaluaciones técnicas que realizan los laboratorios de los bancos centrales:
1. Pruebas de resistencia mecánica
Estas miden qué tanto castigo físico puede soportar el sustrato (ya sea algodón, polímero o híbrido) antes de romperse o deformarse.
- Resistencia al doblez: es una de las pruebas más críticas. Una máquina dobla el billete repetidamente hacia adelante y hacia atrás bajo una tensión específica hasta que el papel se quiebra. Se utiliza generalmente el Instrumento Schopper, que aplica una tensión constante mientras dobla el billete 180° en ambas direcciones. El estándar ISO 5626 define los métodos para determinar la resistencia al plegado. Un billete de alta calidad suele superar los 2,500 a 5,000 dobles dobleces antes de mostrar una ruptura en la fibra.
- Resistencia al rasgado: mide la fuerza necesaria para continuar un corte ya iniciado en el borde del billete.
- Resistencia a la tracción: evalúa cuánta fuerza de estiramiento puede soportar el billete antes de romperse.
Los billetes están expuestos accidentalmente a sustancias domésticas y condiciones climáticas extremas.
- Inmersión en solventes: se sumergen los billetes en gasolina, alcohol, acetona y ácidos suaves para asegurar que las tintas no se corran ni el sustrato se degrade.
- Resistencia al lavado: simula el olvido de un billete dentro de un pantalón en la lavadora. Se prueba la resistencia al agua caliente, detergentes y la agitación mecánica.
- Prueba de sudor artificial: se aplica una solución química que imita el pH del sudor humano para verificar que la acidez de la piel no decolore las tintas con el uso prolongado.
La "suciedad" es la principal causa por la que un billete es retirado de circulación.
- Prueba de arrugamiento: el billete se somete a ciclos de arrugamiento y aplanamiento mecánico. Esto evalúa si la tinta se desprende de las crestas de las arrugas (un defecto conocido como flaking).
- Resistencia a la abrasión: se frota la superficie del billete con materiales abrasivos para ver cuánto tardan en desaparecer los elementos de seguridad o las tintas principales.
- Prueba del tambor: los billetes se introducen en un tambor con una mezcla estandarizada de arena, grasa de lana (lanolina) y carbón activado.
- Prueba de suciedad acelerada: se coloca el billete en un tambor con una mezcla de arena, grasa sintética y partículas de carbón para medir qué tan rápido pierde su brillo y reflectancia original. El BEP (Bureau of Engraving and Printing) de EE.UU. utiliza el Frick Test para medir cómo el papel moneda resiste la absorción de aceites humanos y suciedad ambiental.
- Resistencia a la luz: se exponen los billetes a una luz UV intensa durante periodos prolongados para garantizar que los colores no se desvanezcan prematuramente bajo la luz solar.
Un caso real: un billete de prueba circulando en las calles
Fuente: https://www.polymernotes.com/en/news/a-newly-discovered-polymer-test-note-from-brazil.html




Investigado y escrito por Miguel Singer y Ruy André Peretti